Anomalías estrábicas y terapia visual

Estrabismo convergente

Escrito por anomaliasestrabicas 09-05-2010 en General. Comentarios (9)

Es aquel en el que los ejes visuales, en vez de coincidir en el objeto que miramos, se cruzan. Dicho de otro modo, los ojos tienden a la convergencia, a cruzarse hacia adentro, a “meterse hacia la nariz”. Se trata de un estrabismo horizontal, porque los ojos están alineados en el sentido vertical.

 

 

El estrabismo convergente, como los ojos tienden a meterse hacia adentro, adquieren la raíz endo- ; de forma que el estrabismo convergente manifiesto se llama endotropia, y el latente endoforia.


Encontrar una endotropia significa que, sin hacer ninguna maniobra exploratoria, a un paciente se le “mete un ojo” hacia adentro. Digamos que el estrabismo se le desencadena sólo. Por el contrario, si el sujeto mantiene una buena alineación ocular en todo momento y es el oftalmólogo el que, mediante algunas maniobras, “descompensa” el estrabismo para verlo, entonces es una endoforia.

En principio lo patológico es la endotropia. Tener endoforia suele ser normal (de hecho, casi todos tenemos forias). Pero la separación entre foria y tropia no siempre es tan clara; a veces un estrabismo está compensado la mayor parte del tiempo, pero a veces se desencadena con la inatención, el cansancio, los nervios o el estrés. O ciertos tóxicos. Entonces sería una endotropia intermitente. O una endoforia descompensada, que viene a ser lo mismo.

Estrabismo divergente

Escrito por anomaliasestrabicas 08-05-2010 en General. Comentarios (10)

El estrabismo es la pérdida del paralelismo de los ejes visuales o, para ser más exactos, la pérdida del alineamiento de uno de los ejes visuales hacia el objeto fijado. En el caso de estrabismo divergente o exotropía, el ojo estrábico se desvía hacia fuera de la línea media de la cara.

 

La exotropía es menos frecuente que la endotropía y suele tener un inicio más tardío, fundamentalmente la forma intermitente, La tendencia a la desviación existe desde una edad temprana, pero inicialmente es neutralizada por la convergencia de acomodación, sumamente intensa en los primeros años. Esta fuerza se va perdiendo paulatinamente, con lo que la desviación empieza a ponerse de manifiesto de forma progresiva.

 

Debido al inicio tardío, la mayoría poseen visión binocular bien desarrollada y, generalmente, suele cursar con ausencia de ambliopía o esta es de grado no profundo. No se suele acompañar de grandes defectos de refracción y no hay diferencia significativa, en este aspecto, con relación a la población general.

 

Según la persistencia de la desviación en el tiempo, las exotropías se clasifican en intermitentes y constantes.

 

La exotropía intermitente es la forma más frecuente (85%) y característica. Aquí, la desviación divergente es intermitentemente controlada por las fuerzas de convergencia (de acomodación, de fusión y tónica). La desviación puede ser tan esporádica y fugaz que se ponga en duda su existencia o tan frecuente y prolongada que haga pensar en una tropía permanente. Debido al carácter intermitente, el estado sensorial se encuentra menos deteriorado que en las formas permanentes y, por lo tanto, su pronóstico es mejor.

 

La exotropía constante representa sólo el 15% y puede tener su origen en diversas causas, la forma congénita está presente al nacimiento (y presenta grandes anomalías sensoriales, con ausencia de visión binocular); puede ser también el estadio final de una forma intermitente, por aumento de la frecuencia y del tiempo con que la desviación se manifiesta; la privación sensorial, ya sea de causa funcional u orgánica (catarata, opacidades corneales, cicatrices retinianas, etc.) puede conducir, así mismo, a un estrabismo divergente, generalmente de gran ángulo; y por último, como consecuencia de una endotropía, se puede llegar también a una divergencia permanente, bien por hipercorrección quirúrgica, o bien, menos frecuente, espontáneamente.

 

Como hemos mencionado anteriormente, su inicio suele ser tardío, hacia los dos o tres años, aunque puede aparecer antes del año de edad.

 

La fase de desviación puede precipitarse por luz brillante, sueño, fatiga, salud deteriorada o distracción visual, y es característico que al llamar su atención el ojo se alinea. Con el paso del tiempo, esta fase manifiesta muestra una tendencia a aumentar.

 

Puede aparecer una astenopia a los esfuerzos visuales (cefaleas, lagrimeo, dolor ocular, sueño, pesadez palpebral etc.) y diplopía ocasional.

 

Una característica casi constante es la tendencia a cerrar un ojo (guiño) ante la luz intensa (por ejemplo al pasar a un ambiente más iluminado como de casa a la calle). En ocasiones, este es el único signo referido por los padres y sólo un minucioso examen del oftalmólogo descubre la desviación; por ello, su constatación obliga a la investigación de una posible exotropía intermitente.

 

Habitualmente, estos pacientes tienen una agudeza visual buena en ambos ojos y, de tener algún defecto refractivo, este suele ser pequeño.

 

En las exotropías permanentes no habrá astenopia (molestias oculares, dolor de cabeza, etc.), debido a que no se realizan esfuerzos de fusión.

 

La detección precoz es importante, pues de esta forma puede instaurarse el tratamiento correcto a edades tempranas, lo que en la mayoría de los casos va a mejorar el pronóstico visual. La existencia de antecedentes familiares con anomalías en la visión, estrabismo o cataratas congénitas, son una referencia para realizar una exploración y controlar cualquier síntoma.

Causas del estrabismo en los niños

Escrito por anomaliasestrabicas 18-04-2010 en General. Comentarios (4)

 

Síndrome de Apert

 

Es una enfermedad genética en la cual las suturas entre los huesos del cráneo se cierran más temprano de lo normal, afectando la forma de la cabeza y la cara.

El síndrome de Apert se puede trasmitir de padres a hijos (hereditario). El síndrome se hereda como un rasgo autosómico dominante, lo cual significa que sólo uno de los padres necesita transmitir el gen defectuoso para que su hijo tenga la enfermedad.

 

 

Parálisis cerebral

 

Es una afección, algunas veces considerada como grupo de trastornos, que puede involucrar el cerebro y funciones neurológicas como el movimiento, el aprendizaje, la audición, la visión y el pensamiento.Hay algunos tipos diferentes de parálisis cerebral, incluyendo espástica, discinética, atáxica, hipotónica y mixta.

 

 

Rubéola

 

La rubéola es una infección contagiosa causada por un virus que se propaga a través del aire o por contacto cercano en la cual se presenta una erupción en la piel.

 

 

Hemangioma

 

Es una acumulación anormal de vasos sanguíneos en la piel o en los órganos internos.

 

 

Incontinencia pigmentaria

 

Es una afección cutánea transmitida de padres a hijos que causa inusual formación de ampollas y cambios en el color de la piel.

 

 

Retinoblastoma

 

Es un tumor maligno (cáncer) de la retina (parte del ojo) que generalmente afecta a niños menores de 6 años. Se diagnostica con mayor frecuencia en niños en edades comprendidas entre 1 y 2 años.

 

 

Retinopatía de la prematuridad

 

Los vasos sanguíneos de la retina empiezan a desarrollarse 3 meses después de la concepción y completan su desarrollo en el momento del nacimiento normal. Si un bebé nace muy prematuramente se puede alterar el desarrollo del ojo. Los vasos pueden dejar de crecer o crecen de manera anormal desde la retina dentro del gel normalmente transparente que llena el fondo del ojo. Los vasos son frágiles y pueden tener escapes, causando sangrado en el ojo.

 

Terapia visual: El sinoptóforo

Escrito por anomaliasestrabicas 17-04-2010 en General. Comentarios (7)

 

 

Como ya comentamos en entradas anteriores, uno de los tipos de estrabismo más característico por su frecuencia de aparición en niños es el Estrabismo acomodativo.

 

Como parte del entrenamiendo visual, se llevan a cabo ejercicios que compensen la ametropía, recuperen la ambliopía y normalicen las vergencias fusionales.

 

Nos vamos a centrar en el último tratamiento.

 

 

 

NORMALIZACIÓN DE VERGENCIAS FUSIONALES

 

En el estrabismo acomodativo, estará deficitaria la VERGENCIA FUSIONAL NEGATIVA (VFN) o divergencia, esto es, la componente que se produce cuando un objeto se ve en diplopía (visión doble), y por tanto será la que más se entrenará.

 

Con este fin se podrá utilizar desde el sinoptóforo, hasta el bioptor, pasando por la utilización de prismas para trabajar en el espacio.

Este entrenamiendo servirá fundamentalmente para que el paciente sea capaz de controlar sus ojos sin gafas y en esta situacion tienda a tenerlos más tiempo derechos.

 

 

- SINOPTÓFORO

 

El sinoptóro es habitualmente utilizado en el tratamiento de muchas anomalías en el campo del estrabismo, como tratamiento principal unido a la prescripción óptica.

 

Esta constituido por un par de brazos móviles portadores de diapositivas o miras que son capaces gracias a un espejo y un sistema óptico de presentar una imagen para cada ojo como si se estuviera viendo en visión lejana. Las hay de visión simultánea (primer grado), de fusión (segunda grado) y que se utilizan para entrenar la VF deficitaria, y de estereopsis (tercer grado).

 

 

 

 

El entrenamiento de las vergencias fusionales es una de ls aplicaciones habituales de este instrumento. Si el paciente tiene ya los ojos derechos (ortropia), partiremos de una situación en la que los brazos del sinaptóforo estan a cero y deberemos recordad que siempre entrenaremos prioritariamente la VF deficitaria.

El mismo paciente moverá simultáneamente ambos brazos del aparato, de forma que para entrenar la VFN deberá tirar de ellos.

El sistema es simple: hay que recordar al paciente que debe esforzarse en mantener la fusión y mover los brazos en el sentido indicado hasta que aparezca diplopía, o desaparezca de las dos imágenes; en este punto, moverá los brazos en sentido contrario hasta que de nuevo tenga fusión.

Este ciclo se puede repetir tantas veces como sea necesario.

 

La experiencia al respecto indica que el pronóstico de estos pacientes es excelente. Si se cumple con pulcritud, llega a conseguirse una visión binocular normal.

 

 

Estrabismo infantil

Escrito por anomaliasestrabicas 13-04-2010 en General. Comentarios (8)

Es una nueva área de super-especialización dentro de la oftalmología dedicada a tratar los problemas oculares de los niños. Se ve favorecida por los avances en genética y la aparición de nuevas técnicas de diagnóstico y tratamiento.

Exploración ocular. Nunca es demasiado pronto para explorar a un niño pues incluso un recién nacido puede ser explorado si lo precisa. Retrasar el examen ocular hasta que el niño sea mayor, es incorrecto y puede ser muy grave. Cuanto antes se diagnostique un problema ocular antes se puede tratar y por tanto es mejor el pronóstico. Es importantísimo explorar a los recién nacidos o niños de cualquier edad con pupila blanca (leucocoria) pues puede ser causada por enfermedades importantes (cataratas congénitas, enfermedad de Cotas) y excepcionalmente por un tumor maligno (retinoblastoma). Los prematuros deben examinarse lo antes posible y siempre antes de los 4 meses. Se debe explorar a todos los niños con antecedentes familiares de defectos oculares y los que entornan los párpados para ver mejor, tienen dolor de cabeza, fatiga visual, incapacidad de concentración o problemas escolares. En bebés y niños menores de tres años no se puede medir la visión pero se puede comprobar si las estructuras oculares son normales o defectuosas, es decir, se puede comprobar si el niño tiene todo lo que hace falta para ver bien. Se valoran los reflejos pupilares, el brillo corneal y los movimientos oculares para detectar posibles estrabismos. En niños mayores se puede medir la agudeza visual con test infantiles. El fondo de ojo y los defectos de refracción se pueden valorar a cualquier edad con el empleo de gotas ciclopléjicas. Sin ellas es imposible calcular la graduación exacta en niños ni con los métodos convencionales ni con los sistemas computerizados. Si al aplicar las gotas se observa alguna reacción anormal (enrojecimiento, fiebre, agitación, somnolencia) se debe suprimir y avisar al oftalmólogo. Las reacciones normalmente desaparecen enseguida. Con las pupilas dilatadas la luz es molesta y la visión es borrosa pero al pasar el efecto la visión vuelve en su totalidad. La dilatación pupilar tiene diferente duración (horas o días) según la clase de colirio o pomada empleado.

Ojo amblíope (vago, gandul). Es aparentemente normal pero con visión deficiente incluso con gafas. Aparece en un 8% de los niños. Se trata ocluyendo el ojo sano. Los resultados son mejores cuanto más pequeño es el niño. La recuperación suele ser buena y rápida antes de los cinco años y no suele ser efectiva pasados los doce años.

Pseudoestrabismo (falso estrabismo). El estrabismo aparente es un motivo muy frecuente de consulta. Los ojos están rectos pero parecen desviados. Los pliegues palpebrales prominentes y la asimetría facial producen la falsa impresión de giro. No requiere tratamiento.

Estrabismo. El ojo se mueve en todas las direcciones mediante unos pequeños músculos adheridos a su superficie externa. Entre los músculos motores de ambos ojos debe existir una perfecta coordinación. Si los músculos de un ojo no trabajan de forma coordinada con los del otro se produce un estrabismo, es decir, una desviación real de los ojos conocida vulgarmente como ojo bizco.

Tipos de estrabismo. Los estrabismos más frecuentes son los convergentes, cuando los ojos se desvían hacia la nariz. Algunos son congénitos (presentes al nacimiento) y no se relacionan con defectos de refracción por lo que no mejoran con las gafas. Un importante número de estrabismos aparece en niños de 2-4 años con hipermetropía y por ello suelen solucionarse con gafas. Los estrabismos divergentes (desviaciones hacia fuera) son menos frecuentes. Se manifiestan más en visión lejana. Los padres refieren con frecuencia que el niño cierra los ojos ante la luz brillante del sol. Algunos se controlan con gafas pero en su mayoría requieren intervención quirúrgica. Los estrabismos verticales son menos frecuentes. Los estrabismos del adulto se producen por parálisis de los músculos extraoculares y ocasionan visión doble (diplopia).

Estrabismo

Cirugía de estrabismo. Suele ser segura y efectiva pero los ojos no siembre quedan perfectamente alineados después de la primera intervención y en ocasiones requieren más de una operación para enderezarlos. La recuperación tras la cirugía es rápida y se puede volver a las actividades normales en unos pocos días. La cirugía corrige la desviación ocular pero no el defecto de refracción por lo que muchas veces los niños deben seguir llevando gafas después de la intervención aunque ésta haya sido correcta.